Hemos vivido en los últimos años la ausencia de valores por el gobierno socialista.
Un gobierno que en vez de promulgar el esfuerzo, el trabajo y el respeto está apoyando ( no sé si voluntaria o involuntariamente) el aumento de jóvenes sin unos valores claros, con poco sentido común y además escépticos ante cualquier situación.
Muchos verán esta opinión como catastrófica ya que se darán cuenta de que con una juventud así nuestro país será pronto incompetente.
También debo criticar esta situación en la que se encuentra la juventud española por unos valores que se le han inculcado, por el país en el que viven y por las recompensas que reciben siendo de una manera o de otra.
La juventud española aspira a vivir del Estado, ese papá estado que nos soluciona la vida a todos, que nos da cuando no tenemos, que nos tergiversa las palabras y nos sube los impuestos.
La juventud no está dispuesta a ser emprendedora, me atrevería a decir incluso que les resulta demasiado complicado tener ideas, a luchar por unos sueños que se desvanecen cuando el sueldo de funcionario es mucho más alto y encima cobrado de nuestros impuestos, que cada vez más, están en alza.
¿Dónde puede llegar un país en el que su juventud sólo aspira a hacerle la competencia a las garrapatas y no a pensar cómo ser mejores y a idear?
Sinceramente, yo espero no estar en España para verlo.
Aida García



