En la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Barcelona no se pueden dar clases desde hace dos semanas por culpa de unos huelguistas que protestan, supuestamente, por el nuevo plan de estudios de Bolonia.
Hay que añadir que la mayoría de estos huelguistas están expedientados por cometer desperfectos en la universidad y por increpar a la decana.
Se han intentado dar clases, pero automáticamente vienen a boicotearlas y a echarnos a todos del aula. Los profesores impotentes ante el jaleo deben marcharse y no vuelven a dar clase hasta que no se termine la huelga; otros profesores se encierran en las clases para poderlas dar, pero entonces a patadas golpean la puerta para echarnos y finalmente lo consiguen.
Se ha dicho de hacer clase en los despachos de los profesores pero algunos lo consideran indignante y que no es el lugar apropiado para impartirla.
El decanato recibió quejas de muchas alumnas que fuimos a hablar con él para que llamara a los mossos d’esquadra, pero nos dijo que no, porque tenía consecuencias políticas.
Así cientos de estudiantes estamos esperando a que los huelguistas nos dejen dar clase y no nos llamen egoístas, individualistas y fascistas por querer ejercer nuestro derecho a hacer clase.
De la misma manera se ha intentado hablar con los huelguistas para hacerles comprender que nosotros respetamos su derecho a hacer huelga pero ellos deben respetar el nuestro a recibir las clases. Es imposible.
La prensa no publica nada y somos impotentes.
Sólo queremos ir a la universidad a hacer clase, porque es a lo que se va, ¿no?
Aida García