Miguel Raposo, presidente de Noves Generacions de Gracia, ha denunciado la actitud que la Assemblea de Joves de Gràcia (AJG) está teniendo respecto al inminente desalojo de la casa okupada de Ros de Olano que, entre otras actuaciones, los ha llevado a interrumpir el último pleno del distrito para leer un comunicado de protesta.
En este sentido, Raposo entiende que una asociación que no respeta los valores, normas democráticas ni sentencias judiciales no es representativa de la juventud del distrito ni debe serlo. La juventud de sus integrantes no tiene que ser el motivo ni la excusa para creerse y actuar por encima de las normas que rigen y ordenan una sociedad. El pleno de Gracia ya dispone de una parte de audiencia pública donde podrían haber hecho su intervención respetando el desarrollo del pleno y participando correctamente en la vida política del distrito si hubieran querido, pero creen más en la crispación y la confrontación que en el diálogo, si por diálogo entendemos la conversación entre dos o más partes con la intención de llegar a un acuerdo que satisfaga a ambos y no la imposición de las ideas de una parte por encima de las otras.
Asimismo, Raposo muestra su apoyo al desalojo de la casa okupa y cree que hay que seguir trabajando en acabar con el resto de las que hay en el distrito, ya que son un foco de problemas que atrae a personas que no respetan las mínimas normas de convivencia y de civismo y que crean innumerables conflictos en su entorno, haciendo más difícil la vida de los vecinos.
Finalmente, considera que la actitud condescendiente del Presidente del Distrito de Gràcia, Ricard Martínez, no fue correcta al permitir la interrupción del pleno, pese a que después les recordara amablemente que la parte para poder intervenir era la audiencia pública. En otras ocasiones Martínez se ha mostrado mucho más tajante a la hora de retirar la palabra a algún vecino que durante la interrupción de la AJG.
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